¿Qué médico trata los problemas del corazón y cuál le corresponde a usted?

Paciente llegando a su primera consulta de cardiología con sus estudios previos

El especialista del corazón es el cardiólogo. Pero antes de él está el médico general, después de él hay varias subespecialidades, y al lado está el cirujano cardiovascular, que es otra cosa. Saber para qué sirve cada uno evita consultas que no corresponden y demoras que sí importan.

Empiece por el problema, no por el especialista

Un error frecuente es buscar directamente al especialista más específico que uno encuentra. En cardiología eso suele salir mal, porque las subespecialidades trabajan sobre diagnósticos ya hechos.

La secuencia que funciona es la contraria: primero se define qué está pasando, y de ahí sale quién lo trata. Las enfermedades del corazón se ordenan en cinco grupos, y ese mapa está en problemas del corazón.

Quién es quién

El médico general o el familiar. Es la primera puerta, y resuelve más de lo que suele reconocerse: descarta causas no cardíacas de los síntomas, controla la presión y el colesterol, pide los análisis iniciales y decide cuándo derivar. Empezar acá es lo razonable en la mayoría de los casos sin señales de alarma.

El internista. Especialista en las enfermedades de los adultos, sobre todo cuando hay varias a la vez. Es la opción indicada cuando la presión alta, la diabetes, el colesterol y el riñón se influyen entre sí.

El cardiólogo clínico. Es el especialista del corazón: diagnostica, indica e interpreta los estudios, trata con medicamentos y hace el seguimiento a largo plazo. La mayoría de los pacientes cardíacos se resuelven acá y no necesitan a nadie más.

El cirujano cardiovascular. No es un cardiólogo. Es un cirujano, y opera: puentes coronarios, reemplazo de válvulas, aorta. Interviene cuando ya hay un diagnóstico y una indicación quirúrgica.

El cardiólogo intervencionista. Trata las arterias del corazón por cateterismo, con stents, sin cirugía abierta.

El electrofisiólogo. Se dedica al sistema eléctrico: estudia arritmias desde dentro del corazón, realiza ablaciones e implanta marcapasos y desfibriladores.

El cardiólogo de imagen. Se dedica a los estudios que muestran la estructura y la función del corazón, y a su interpretación.

El cardiólogo pediatra. Es una especialidad distinta, no una variante. Los problemas cardíacos de niños y adolescentes le corresponden a él, y en muchos casos también los adultos con cardiopatías congénitas.

Esa lista puede parecer larga, y en la práctica la mayoría de los pacientes solo necesita a las tres primeras figuras. Las subespecialidades entran cuando el diagnóstico ya está hecho y hay una decisión concreta que tomar.

Cuándo pedir una consulta de cardiología

  • Molestia u opresión en el pecho, sobre todo con el esfuerzo
  • Falta de aire con actividades que antes no costaban
  • Palpitaciones que se repiten, o pulso irregular
  • Mareo o desmayo, en especial durante el esfuerzo
  • Hinchazón de tobillos que aparece al final del día
  • Un soplo detectado en cualquier examen
  • Presión alta que no se controla, o con síntomas
  • Antecedentes familiares de infarto, muerte súbita o enfermedad cardíaca a edad temprana
  • Antes de iniciar un programa de ejercicio intenso, si tiene factores de riesgo

Y vaya a urgencias, sin agendar nada, ante un dolor de pecho prolongado, falta de aire intensa, desmayo o cualquier signo de accidente cerebrovascular.

Qué esperar de una primera consulta

Conviene saberlo, porque permite reconocer cuándo la consulta se quedó corta.

La historia clínica ocupa la mayor parte del tiempo, y así debe ser. Qué síntoma tiene, desde cuándo, con qué aparece, con qué mejora, qué medicamentos toma, qué enfermedades tuvo, qué pasó en su familia. Buena parte del diagnóstico sale de ahí.

El examen físico, con la presión en los dos brazos, el pulso durante un minuto completo, la auscultación del corazón y de los pulmones, la revisión de las venas del cuello, del abdomen y de los pulsos de las piernas.

Los estudios que correspondan. Un trazado eléctrico casi siempre. Según el caso, una ecografía del corazón para ver la estructura, un registro prolongado del ritmo si el síntoma va y viene, un monitoreo de la presión de 24 horas, o una prueba que reproduzca el esfuerzo.

Una conclusión y un plan por escrito. Qué se sospecha, qué se descartó, qué hay que hacer, con qué metas y cuándo es el próximo control.

Si sale de una primera consulta sin saber qué se sospecha ni cuál es el siguiente paso, conviene pedirlo antes de irse.

Paciente llegando a su primera consulta de cardiología con sus estudios previos

Qué llevar

  • Todos los estudios del corazón anteriores, con informe completo y no únicamente la conclusión
  • Los análisis de sangre recientes
  • La lista de medicamentos con dosis, o directamente las cajas
  • Un resumen de sus antecedentes familiares con edades
  • Un registro de sus síntomas: cuándo aparecen, cuánto duran, con qué ceden
  • Si tiene tensiómetro en casa, el registro de las últimas semanas

Los estudios previos merecen énfasis, y conviene pedir el informe completo y no únicamente la conclusión. En cardiología, buena parte de las decisiones se toman comparando: un valor que hace tres años era otro dice mucho más que el número aislado de hoy. Guardar copias digitales de todo, en el celular, resuelve el problema para siempre.

Y anote sus preguntas antes de entrar. Las dudas sobre si puede hacer ejercicio, viajar, tomar alcohol en una ocasión, tener relaciones sexuales o seguir en su trabajo aparecen en casi todas las consultas y se olvidan en el momento. Todas tienen respuesta.

Los recorridos que se hacen mal

Vale la pena nombrarlos, porque son frecuentes y se pueden evitar.

Ir directo a la subespecialidad. Buscar un electrofisiólogo porque uno siente palpitaciones, o un intervencionista porque le duele el pecho. Esas consultas trabajan sobre diagnósticos hechos, y sin un estudio previo suelen terminar devolviendo al paciente al punto de partida, con tiempo perdido.

Quedarse en urgencias como si fuera un seguimiento. Urgencias responde si hay algo grave en este momento. Cuando la respuesta es no, el paciente sale con el alta y el problema de fondo sigue sin estudiar. Volver a urgencias por el mismo síntoma tres veces no reemplaza una consulta ambulatoria.

Acumular consultas sin continuidad. Ver a un profesional distinto cada vez, sin llevar los estudios previos, hace que cada uno empiece de cero y que nadie vea la evolución, que es justamente lo que más informa en una enfermedad crónica.

Postergar por sentirse bien. En cardiología, sentirse bien y estar bien no siempre coinciden. La presión alta, el colesterol y una parte de las arritmias son completamente silenciosos.

Cómo elegir

Más allá del título, hay tres cosas que conviene mirar y que suelen pasarse por alto.

Que el profesional tenga registro médico verificable y formación acreditada en cardiología.

Que la consulta incluya tiempo suficiente para la historia clínica. Una evaluación cardiológica seria no se resuelve en diez minutos.

Y que exista continuidad. En enfermedades crónicas, el valor no está en una consulta brillante sino en un seguimiento sostenido con la misma persona, que conoce su evolución y sus estudios previos.

Cómo trabajamos en nuestro consultorio de Belén

En Cardio Corazón atienden dos cardiólogos con formación también en medicina interna, algo que en la práctica importa porque los problemas del corazón casi nunca vienen solos: la presión, la diabetes, el colesterol, la tiroides y el riñón se manejan en la misma consulta en lugar de repartirse entre varias.

El cardiólogo Daniel Jiménez se orienta a la cardiología clínica y al manejo del ritmo y de la enfermedad de las arterias. La Dra. Virginia Ramos tiene formación específica en ecocardiografía clínica y se orienta a la falla cardíaca, las válvulas, la hipertensión y los lípidos.

Los cuatro estudios que realizamos se hacen y se interpretan en el mismo lugar, y cuando el caso requiere un procedimiento o una subespecialidad, derivamos con el estudio completo y mantenemos el seguimiento.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un cardiólogo y un internista?

El internista es especialista en las enfermedades de los adultos en general, y maneja bien la presión, la diabetes, el colesterol y los cuadros con varias enfermedades a la vez. El cardiólogo se formó primero como internista y después se especializó en el corazón, así que suma la interpretación de los estudios cardíacos y el manejo de las enfermedades cardiovasculares específicas.

¿El cirujano cardiovascular es un cardiólogo?

No. Son dos especialidades distintas. El cardiólogo diagnostica y trata con medicamentos y estudios, y hace el seguimiento a largo plazo. El cirujano cardiovascular opera: puentes coronarios, reemplazo de válvulas, cirugía de la aorta. Interviene cuando ya existe un diagnóstico y una indicación quirúrgica, y el paciente vuelve a cardiología después.

¿Qué subespecialidades tiene la cardiología?

Las principales son intervencionismo, que trata las arterias por cateterismo; electrofisiología, que se ocupa del sistema eléctrico y de los dispositivos; imagen cardíaca, dedicada a los estudios que muestran estructura y función; falla cardíaca; y cardiología pediátrica, que es una especialidad aparte. Todas trabajan sobre diagnósticos hechos por el cardiólogo clínico.

¿Cuánto dura una primera consulta de cardiología y qué se hace?

Una primera evaluación seria requiere tiempo: la historia clínica ocupa la mayor parte, seguida del examen físico completo y, habitualmente, un trazado eléctrico. Según lo que se encuentre, se indican estudios adicionales. Debería terminar con una conclusión escrita, un plan y una fecha de control.

¿Cómo elijo un cardiólogo?

Verifique el registro médico y la formación acreditada. Prefiera una consulta que dedique tiempo a la historia clínica, porque de ahí sale la mayor parte del diagnóstico. Y valore la continuidad: en enfermedades crónicas, que la misma persona conozca su evolución y sus estudios previos vale más que cualquier consulta aislada.

¿A dónde llevo a un niño con un problema del corazón?

A cardiología pediátrica, que es una especialidad distinta de la cardiología de adultos. Los problemas cardíacos de la infancia son en su mayoría congénitos y tienen un enfoque propio. Muchos adultos con cardiopatías congénitas también se controlan en unidades especializadas en esa población.

Fuentes

  • Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular
  • Colegio Médico Colombiano
  • Organización Mundial de la Salud, enfermedades cardiovasculares

Revisado por Dr. Daniel Jiménez, cardiólogo clínico e internista. Registro médico REEMPLAZAR-REGISTRO.

Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Si no sabe con qué especialista empezar, escríbanos y lo orientamos.

Última revisión: