¿Qué médico trata la aterosclerosis y quién coordina el tratamiento?

Cardióloga explicando a un paciente el hallazgo de placas en sus arterias

La aterosclerosis no tiene un único especialista, y esa es justamente su dificultad. Afecta a todas las arterias del cuerpo, y cada territorio tiene su médico: cardiología para el corazón, neurología para el cerebro, cirugía vascular para las piernas. Lo que hace falta es que alguien coordine.

El problema de una enfermedad repartida

Un paciente con placas en las coronarias, en las carótidas y en las arterias de las piernas puede terminar con tres médicos, tres tratamientos y ninguna visión de conjunto. Cada especialista mira su territorio, y nadie se ocupa del proceso que los produce a todos.

Eso tiene consecuencias concretas. Se repiten estudios. Se prescriben medicamentos que se superponen. Y sobre todo, se descuida lo único que actúa sobre todos los territorios a la vez: el tratamiento médico del colesterol, la presión, el azúcar y el cigarrillo.

Por eso la primera decisión práctica es definir quién coordina. En la mayoría de los casos, ese papel lo cumple mejor un cardiólogo con formación en medicina interna, o un internista, porque el tratamiento de fondo es el mismo para todos los territorios.

Quién hace qué

Cardiología evalúa el compromiso del corazón, calcula el riesgo global, define las metas y lleva el tratamiento médico. En la práctica, es quien más veces coordina.

Medicina interna aporta cuando hay diabetes, enfermedad renal, obesidad o varias enfermedades a la vez.

Cirugía vascular trata la enfermedad de las arterias de las piernas, las carótidas y la aorta cuando se requiere un procedimiento.

Neurología interviene después de un evento cerebral y define la prevención específica.

Cardiología intervencionista trata las lesiones coronarias que lo requieran.

Nefrología, cuando hay compromiso de las arterias renales o deterioro de la función del riñón.

Nutrición y rehabilitación cardíaca acompañan la parte que más sostiene el resultado a largo plazo.

Y el apoyo para dejar el cigarrillo, que merece figurar en esta lista como un tratamiento y no como un consejo. Existen programas y herramientas específicas, y su efecto sobre esta enfermedad supera al de cualquier medicamento.

Qué se hace en la primera consulta

Se calcula el riesgo con datos. Edad, sexo, presión, perfil de lípidos completo, glicemia, tabaquismo y antecedentes familiares. Ese número define qué tan exigentes serán las metas.

Se busca enfermedad en los distintos territorios. El estudio del corazón evalúa la función, el movimiento de las paredes, la aorta y las válvulas. Se pregunta de forma dirigida por dolor de piernas al caminar, y se examinan los pulsos. Según el caso, se solicita una ecografía de carótidas o una medición de presiones en los tobillos.

Se revisa el tratamiento actual, incluidos los medicamentos que se iniciaron y se abandonaron, y por qué.

Se fijan metas escritas y se define quién controla qué.

Las metas, que son las mismas para todos los territorios

Este es el punto que unifica el tratamiento y el que conviene tener claro.

El colesterol LDL es la meta principal, y su valor objetivo depende del riesgo: cuanto mayor sea, más bajo debe estar. En pacientes con enfermedad establecida en cualquier territorio, la meta es exigente y casi siempre requiere tratamiento farmacológico.

La presión arterial, con control en casa además del de consulta.

La glicemia, si hay diabetes.

El cigarrillo en cero. En la enfermedad de las arterias de las piernas, es la intervención que más impacto tiene, por encima de cualquier otra.

El ejercicio, que en la enfermedad de las piernas tiene un efecto directo sobre la distancia que el paciente puede caminar.

Qué se interviene y qué no

Una idea que ordena bastante: los procedimientos resuelven un segmento; el tratamiento médico actúa sobre el proceso.

Se interviene cuando hay síntomas que no ceden con tratamiento, cuando existe riesgo inminente en un territorio concreto, o ante un cuadro agudo. Fuera de esos escenarios, abrir una arteria no mejora el pronóstico general.

Por eso, encontrar una placa no equivale a operar. En la mayoría de los casos, encontrar una placa significa que el tratamiento médico pasa a ser más exigente.

Cardióloga explicando a un paciente el hallazgo de placas en sus arterias

Cómo es el seguimiento

En un paciente estable, la consulta cardiológica suele ser anual, con el control de factores de riesgo cada tres a seis meses con su médico general.

El perfil de lípidos se repite a las cuatro a ocho semanas de cada ajuste, hasta alcanzar la meta, y luego de forma periódica.

Los estudios de imagen se repiten según el territorio y la evolución, no de forma automática. Una ecografía de carótidas con placas estables no necesita repetirse cada año en ausencia de cambios clínicos.

Las preguntas dirigidas que suelen faltar

Hay síntomas de esta enfermedad que no aparecen si el médico no los busca y el paciente no los menciona, porque no se asocian con el corazón.

El dolor en las pantorrillas al caminar. Se atribuye a la edad, al peso o a la columna durante años. La pregunta correcta no es si le duelen las piernas, sino si el dolor aparece siempre a una distancia parecida y si cede al detenerse.

Las heridas que no cierran en los pies, sobre todo en personas con diabetes. Son un signo de compromiso arterial y una urgencia relativa.

Los episodios neurológicos breves: una pérdida de visión de unos minutos, una debilidad transitoria de un brazo, una dificultad para hablar que pasó sola. Se olvidan justamente porque pasaron, y son avisos importantes.

La disfunción eréctil, que en hombres puede preceder en años a la enfermedad coronaria porque afecta primero a arterias más pequeñas. Es incómoda de mencionar y es un dato clínico valioso.

Si alguno de estos le ocurrió, dígalo aunque parezca no venir al caso. Cambia el estudio y a veces cambia el diagnóstico.

Cuándo adelantar la consulta

  • Dolor de pecho, sobre todo con el esfuerzo
  • Dolor en las piernas al caminar que aparece a distancias cada vez menores
  • Una herida en el pie que no cierra, o cambios de color en los dedos
  • Cualquier síntoma neurológico, aunque haya durado minutos
  • Falta de aire nueva o cansancio marcado
  • Efectos adversos de la medicación, antes de suspenderla

Qué llevar a la cita

  • La serie de perfiles de lípidos de los últimos años, y no únicamente el último
  • Todos los estudios vasculares y del corazón, con informe completo
  • La lista de medicamentos con dosis, incluidos los suspendidos y el motivo
  • El registro de presión en casa
  • La distancia exacta a la que aparece el dolor en las piernas, si lo tiene

La serie de perfiles de lípidos merece énfasis. Un valor aislado dice poco: lo que importa es la tendencia y en qué momento el tratamiento dejó de funcionar o el paciente dejó de tomarlo. Con tres o cuatro resultados de los últimos años se ve esa historia completa en un minuto.

Cómo trabajamos en nuestro consultorio de Belén

La consulta se organiza para mirar el proceso completo, no un solo territorio. Se calcula el riesgo, se evalúa el corazón con imagen, se buscan de forma dirigida los síntomas de las piernas y del cerebro, y se define un tratamiento único con metas escritas.

Cuando un territorio requiere un procedimiento, derivamos al especialista que corresponda con el estudio completo, y mantenemos el seguimiento del tratamiento de fondo, que es lo que protege a todo el árbol arterial.

Los dos cardiólogos del centro tienen formación en medicina interna, que en esta enfermedad es exactamente lo que hace falta: el tratamiento es el manejo simultáneo de colesterol, presión, azúcar y peso.

Si todavía está entendiendo qué es la aterosclerosis y por qué afecta a todo el cuerpo, eso está en aterosclerosis. Y para el compromiso del corazón, en enfermedad coronaria.

Preguntas frecuentes

¿Cardiólogo, cirujano vascular o neurólogo?

Los tres, según el territorio, y por eso conviene que alguien coordine. Cardiología evalúa el corazón y lleva el tratamiento de fondo. Cirugía vascular trata las piernas, las carótidas y la aorta cuando se requiere un procedimiento. Neurología interviene tras un evento cerebral. El tratamiento médico, que actúa sobre todos los territorios, suele quedar mejor en manos de cardiología o medicina interna.

¿Quién coordina el tratamiento si tengo placas en varios lugares?

Conviene definirlo de forma explícita en la consulta, y que ese nombre quede en su historia. Sin un coordinador, los tratamientos se superponen, los estudios se repiten y el control del colesterol y de la presión, que es lo que protege a todos los territorios, queda sin dueño. Pregúntelo directamente: quién lleva el tratamiento de fondo.

¿Qué se hace si me encontraron una placa en un estudio de rutina?

Se evalúa el riesgo global y se busca enfermedad en los demás territorios. Ese hallazgo, aunque no produzca síntomas, indica que el proceso existe y que el tratamiento debe ser más exigente, sobre todo en cuanto al colesterol. No significa que haga falta un procedimiento, y en la mayoría de los casos no lo requiere.

¿Hay que operar todas las placas?

No. Los procedimientos se indican cuando hay síntomas que no ceden con el tratamiento, cuando existe riesgo inminente en un territorio, o ante un cuadro agudo. Una placa sin síntomas, estable y en un paciente bien tratado, se controla con medicamentos y seguimiento. Abrir una arteria no protege a las demás.

¿Cada cuánto se controla la aterosclerosis?

En un paciente estable, la consulta cardiológica suele ser anual, con control de factores de riesgo cada tres a seis meses. El perfil de lípidos se repite después de cada ajuste hasta llegar a la meta. Los estudios de imagen se repiten según la evolución y el territorio, no de forma automática cada año.

¿Qué debo llevar a la consulta?

La serie de perfiles de lípidos de los últimos años, todos los estudios vasculares y del corazón con informe completo, la lista de medicamentos con dosis incluyendo los que suspendió y por qué, el registro de presión en casa, y la distancia exacta a la que aparece el dolor en las piernas si lo tiene.

Fuentes

  • Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular
  • Sociedad Europea de Cardiología, guías de prevención cardiovascular y de enfermedad arterial periférica
  • Colegio Médico Colombiano

Revisado por Dra. Virginia Ramos, cardióloga internista y especialista en ecocardiografía clínica. Registro médico REEMPLAZAR-REGISTRO.

Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Si le encontraron placas en alguna arteria, pida una cita y traiga sus estudios y análisis.

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