¿Qué médico trata la hipertensión pulmonar y por dónde empieza el estudio?

Cardióloga evaluando las cavidades derechas del corazón en un estudio de imagen

La hipertensión pulmonar la estudian el cardiólogo y el neumólogo, y cuál de los dos lleva el caso depende de la causa. Las formas menos frecuentes se manejan en centros de referencia. Lo que casi siempre se necesita primero es un estudio de imagen del corazón que la haga visible.

Por qué esta enfermedad tarda tanto en diagnosticarse

Vale la pena empezar por acá, porque explica el recorrido que hacen la mayoría de los pacientes.

El síntoma inicial es la falta de aire con el esfuerzo, y ese síntoma tiene decenas de causas más frecuentes. La persona consulta, le dicen que baje de peso, que haga ejercicio, que puede ser asma o ansiedad, y esas explicaciones son razonables. Pasan meses.

El giro ocurre cuando alguien decide mirar el corazón. Por eso, en la práctica, el atajo es simple: ante una falta de aire que progresa y que no se explica bien, conviene pedir un estudio de imagen del corazón antes de seguir probando explicaciones.

Quién hace qué

El médico general o el internista hace la primera evaluación y descarta las causas comunes de falta de aire: anemia, sobrepeso, asma, falta de acondicionamiento físico, ansiedad. Ese trabajo no es un trámite previo: resuelve la mayoría de las consultas por ahogo y evita estudios innecesarios. Lo que conviene es que tenga un límite temporal, y que si la falta de aire progresa a pesar de haber corregido esas causas, el estudio continúe.

El cardiólogo detecta el aumento de presión pulmonar con el estudio de imagen, evalúa el estado del corazón derecho y define si la causa está en el corazón izquierdo, que es la situación más frecuente.

El neumólogo lleva el caso cuando la causa es una enfermedad pulmonar crónica, y participa en el estudio respiratorio de todos los casos.

El centro de referencia en hipertensión pulmonar interviene en las formas arteriales pulmonares propiamente dichas y en las secundarias a coágulos crónicos, que requieren estudios y tratamientos específicos.

Reumatología, cuando se asocia a una enfermedad del tejido conectivo, que es un contexto frecuente y que conviene buscar activamente.

Hematología e infectología, en las formas asociadas a enfermedades de la sangre o a infecciones crónicas.

Esa lista puede parecer excesiva, y en la práctica no todos intervienen. Lo habitual es que uno o dos profesionales lleven el caso y consulten a los demás según lo que aparezca. Lo que sí conviene es que alguien quede a cargo de coordinar, porque una enfermedad que involucra corazón, pulmón y a veces sistema inmune se fragmenta con facilidad entre consultas que no se hablan.

Cómo se ordena el estudio

La secuencia importa, porque clasificar mal el caso lleva a tratamientos equivocados.

Primero, la imagen del corazón. El ecocardiograma estima la presión del circuito pulmonar, evalúa el tamaño y la función del ventrículo derecho, y revisa si hay una causa del lado izquierdo: una válvula enferma, un ventrículo que no bombea bien, un músculo rígido que no se llena. Cuando esa causa aparece, buena parte del caso está resuelto y el tratamiento es el de la insuficiencia cardíaca.

Segundo, el estudio de los pulmones. Pruebas de función respiratoria e imágenes, para identificar enfermedad pulmonar crónica.

Tercero, la búsqueda de coágulos crónicos, con un estudio específico de perfusión pulmonar. Es una causa que tiene tratamiento propio y que se pasa por alto con frecuencia.

Cuarto, los estudios de causas asociadas: enfermedades del tejido conectivo, infecciones crónicas, enfermedad hepática, cardiopatías congénitas.

Y por último, la confirmación con cateterismo del corazón derecho, que mide la presión de forma directa y distingue con precisión los mecanismos. Se realiza en instituciones de alta complejidad.

Por qué el orden no se puede saltar

Es la parte más importante de esta consulta.

Los medicamentos específicos para la forma arterial pulmonar son eficaces en ese grupo, y pueden resultar perjudiciales cuando la causa está en el corazón izquierdo o en una enfermedad pulmonar. Indicar tratamiento a partir de una presión estimada en una imagen, sin haber clasificado el caso, es un error con consecuencias.

Por eso, cuando el estudio inicial sugiere una forma arterial pulmonar, la conducta correcta es derivar a un centro de referencia antes de iniciar cualquier tratamiento específico.

Cardióloga evaluando las cavidades derechas del corazón en un estudio de imagen

Qué hacer si le informaron presión pulmonar elevada en un estudio

Es una situación frecuente y conviene saber cómo manejarla, porque genera bastante angustia.

Un valor estimado de presión pulmonar en un estudio de imagen no es un diagnóstico. Es una estimación indirecta, sujeta a la calidad de la ventana acústica y a las condiciones del momento, y puede aparecer elevada en personas sin ninguna enfermedad, por ejemplo con sobrepeso importante o durante un cuadro respiratorio.

Lo que corresponde es llevar ese informe a una consulta de cardiología, con el estudio completo y no únicamente la conclusión. Ahí se evalúa si el hallazgo es coherente con los síntomas, si el ventrículo derecho muestra signos de sobrecarga y si hace falta continuar el estudio.

Lo que no corresponde es iniciar ningún tratamiento a partir de ese valor, ni asumir que se trata de la forma grave de la enfermedad. La mayoría de los hallazgos de presión pulmonar levemente elevada tienen una explicación sencilla.

Cómo es el seguimiento

Los controles combinan tres tipos de información: los síntomas y la clase funcional, es decir qué puede hacer usted sin ahogo; los estudios de imagen del corazón; y las pruebas de capacidad funcional, como la caminata de seis minutos, junto con análisis de sangre.

La frecuencia depende del grupo y de la gravedad, y va de cada tres meses en las formas que reciben tratamiento específico a controles anuales en casos leves y estables.

Ese seguimiento se adelanta ante cualquier empeoramiento de la tolerancia al esfuerzo, aparición de hinchazón, mareo o desmayo.

Cuándo consultar antes del control

  • La falta de aire aparece con esfuerzos menores que hace unas semanas
  • Aparece hinchazón de piernas o el abdomen se distiende
  • Mareo o desmayo, sobre todo durante el esfuerzo
  • Palpitaciones nuevas
  • Aumento rápido de peso
  • Antes de un embarazo, un viaje a zonas altas o una cirugía

Qué llevar a la cita

  • Todos los estudios del corazón previos, con informe completo
  • Los estudios respiratorios, si los tiene
  • El informe de cualquier embolia pulmonar previa
  • La lista completa de medicamentos, incluidos los supresores del apetito o para adelgazar que haya
  • tomado alguna vez, porque algunos se asociaron a esta enfermedad
  • Los análisis recientes
  • Un registro de qué actividad puede hacer hoy y qué podía hacer hace seis meses

Ese último punto vale mucho. La progresión funcional es el dato que mejor describe la gravedad, y solo lo puede aportar usted. Escríbalo con ejemplos concretos de su vida cotidiana: cuántos pisos sube sin parar, si puede cargar el mercado hasta la casa, si llega caminando hasta la tienda de la esquina sin detenerse. Esas referencias personales dicen más que cualquier adjetivo.

Cómo trabajamos en nuestro consultorio de Belén

Nuestro aporte está en la detección y en la clasificación inicial, que es donde el diagnóstico se demora. En la primera consulta se hace la historia, el examen y se coordina el estudio de imagen del corazón. En la segunda se define si la presión pulmonar está aumentada, cuál es el estado del ventrículo derecho y si existe una causa del lado izquierdo.

Cuando el caso corresponde a una forma que requiere tratamiento específico, derivamos a un centro de referencia con el estudio completo, y acompañamos el seguimiento clínico.

La Dra. Virginia Ramos tiene formación específica en ecocardiografía clínica, que es la herramienta con la que esta enfermedad se detecta y se controla en el tiempo.

Si todavía está entendiendo qué es y en qué se diferencia de la presión alta, eso está en hipertensión pulmonar.

Preguntas frecuentes

¿Cardiólogo o neumólogo para la hipertensión pulmonar?

Depende de la causa, y en la práctica trabajan juntos. El cardiólogo detecta el aumento de presión con la imagen del corazón, evalúa el ventrículo derecho y define si el origen está en el corazón izquierdo. El neumólogo lleva el caso cuando la causa es una enfermedad pulmonar crónica. Las formas arteriales pulmonares se manejan en centros de referencia.

¿Por qué el diagnóstico suele demorar tanto?

Porque su síntoma principal, la falta de aire con el esfuerzo, tiene muchas causas más frecuentes que se descartan primero. Además, la enfermedad avanza en silencio durante meses antes de dar síntomas. El atajo es pedir un estudio de imagen del corazón ante una falta de aire progresiva que no se explica bien por lo demás.

¿Es obligatorio el cateterismo derecho?

Es el estudio que confirma el diagnóstico y mide la presión de forma directa, y resulta necesario cuando se plantea un tratamiento específico. En casos donde la causa está bien establecida en el corazón izquierdo o en una enfermedad pulmonar, y el tratamiento es el de esa enfermedad, puede no requerirse. Esa decisión se toma con los estudios previos completos.

¿Qué es un centro de referencia y cuándo hay que ir?

Es una institución con experiencia y con los recursos para el estudio y el tratamiento de las formas menos frecuentes de esta enfermedad. Se deriva cuando el estudio inicial sugiere una hipertensión arterial pulmonar propiamente dicha o una forma secundaria a coágulos crónicos, porque ambas requieren tratamientos que se manejan ahí.

¿Cada cuánto se controla la hipertensión pulmonar?

Depende del grupo y de la gravedad. Las formas que reciben tratamiento específico se controlan cada tres o seis meses, con evaluación funcional, imagen y análisis. Los casos leves y estables, de forma anual. El control se adelanta ante cualquier caída en la tolerancia al esfuerzo, hinchazón nueva, mareo o desmayo.

¿Qué debo llevar a la consulta si me dijeron que tengo la presión pulmonar alta?

El informe completo del estudio donde apareció ese hallazgo, y no únicamente la conclusión, porque el valor estimado y las medidas del ventrículo derecho importan. Además, los estudios respiratorios que tenga, el informe de cualquier embolia previa, la lista completa de medicamentos y un registro de qué actividad puede hacer hoy comparada con hace seis meses.

Fuentes

  • Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular
  • Sociedad Europea de Cardiología, guías de hipertensión pulmonar
  • Colegio Médico Colombiano

Revisado por Dra. Virginia Ramos, cardióloga internista y especialista en ecocardiografía clínica. Registro médico REEMPLAZAR-REGISTRO.

Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Si le informaron presión pulmonar elevada, pida una cita y traiga el informe completo del estudio.

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