La fase aguda de una embolia se atiende en urgencias, y el especialista depende de dónde se alojó el coágulo. Terminada esa etapa queda la parte que define el futuro: encontrar de dónde salió, porque sin esa respuesta no se puede evitar la siguiente.
En la urgencia, según dónde se alojó
En los pulmones. Atiende el servicio de urgencias, con medicina interna o neumología, y en los casos graves cuidado intensivo. Se evalúa la gravedad y se decide el tratamiento, que puede incluir anticoagulación, medicamentos que disuelven el coágulo o procedimientos para extraerlo.
En el cerebro. Atiende el equipo de urgencias con neurología. Existen tratamientos que dependen de las horas transcurridas, y por eso el traslado no se demora ni un minuto.
En una arteria de un miembro. Atiende cirugía vascular, y suele requerir un procedimiento urgente para restablecer el flujo.
Ninguna de estas situaciones se agenda. Se accede por el servicio de urgencias más cercano, y la única decisión del paciente o de su familia es llamar de inmediato y anotar la hora de inicio de los síntomas.
Después: la pregunta que define el tratamiento
Superada la etapa aguda, todo el seguimiento gira alrededor de una pregunta: de dónde salió ese coágulo.
La respuesta cambia por completo la conducta. Si salió de una vena de la pierna, el tratamiento y su duración se definen según el desencadenante. Si salió del corazón, hay que tratar la causa cardíaca y la anticoagulación suele ser prolongada. Si no se encuentra una fuente, el estudio continúa.
Buscar esa fuente no es un ejercicio académico: es la única forma de reducir el riesgo de un segundo evento, que es alto en los meses siguientes.
Quién hace qué en el seguimiento
Medicina interna lleva el manejo de la anticoagulación en la mayoría de los casos y coordina el estudio de las causas.
Cardiología busca la fuente cardíaca y evalúa la repercusión sobre el corazón. Es la especialidad que responde si hubo un coágulo dentro de las cavidades, una arritmia, una válvula enferma o una comunicación entre las aurículas.
Neurología sigue las secuelas y la prevención después de un evento cerebral, en conjunto con rehabilitación.
Neumología controla la evolución respiratoria después de una embolia pulmonar.
Hematología estudia la coagulación cuando el episodio ocurre en personas jóvenes, se repite, o aparece sin ningún factor que lo explique.
Cirugía vascular, en los eventos arteriales de un miembro y en el seguimiento posterior.
Qué hace el cardiólogo, en concreto
Busca coágulos dentro del corazón. El ecocardiograma permite ver las cavidades, las válvulas y las zonas de músculo sin movimiento donde la sangre se estanca. En algunos casos se indica un estudio por vía esofágica, que ofrece mejor visión de la aurícula izquierda y de las válvulas, y que se realiza en instituciones que cuentan con el procedimiento.
Busca arritmias intermitentes. Una fibrilación auricular que aparece y desaparece puede no mostrarse en un trazado de unos segundos. Por eso se indica un registro prolongado del ritmo, y cuando la sospecha es alta y el registro inicial sale normal, se recurre a dispositivos de mayor duración.
Evalúa la repercusión sobre el corazón derecho cuando hubo compromiso pulmonar, y controla en el seguimiento si la presión pulmonar volvió a la normalidad.
Busca comunicaciones entre las aurículas, sobre todo en personas jóvenes con un evento cerebral sin causa aparente.
Maneja el riesgo cardiovascular global, que en estos pacientes casi siempre necesita ordenarse.
Ese conjunto de estudios no se pide todo de una vez ni en cualquier orden. Se ordena según el tipo de evento y según lo que ya se descartó durante la hospitalización, y por eso llevar los informes de esa internación evita repetir estudios que ya se hicieron. Es frecuente que un paciente llegue a la consulta sin ningún papel y termine repitiendo una imagen que le habían hecho tres semanas antes.
Cómo se ordena el estudio del origen
La búsqueda tiene una secuencia lógica, y conocerla ayuda a entender por qué le piden una cosa y no otra.
Se empieza por lo más frecuente y más tratable: la fibrilación auricular. Después, por la fuente estructural: coágulos en las cavidades, válvulas enfermas, zonas de músculo sin movimiento. Luego, por las comunicaciones entre aurículas, sobre todo en personas jóvenes. Y en paralelo, por las causas que no son cardíacas: trastornos de la coagulación, cáncer oculto, enfermedades inflamatorias.
Cada paso se decide según el resultado del anterior. Por eso el estudio se hace en dos o tres consultas y no en una sola, y por eso conviene no abandonarlo a mitad de camino cuando los primeros resultados salen normales.
Cuánto dura el tratamiento y quién lo decide
La duración de la anticoagulación depende de la causa, y esa decisión la toma el médico a cargo, habitualmente en una evaluación a los tres meses.
Con un desencadenante transitorio y ya resuelto, suele ser de unos meses. Con una causa cardíaca permanente, como una fibrilación auricular, es indefinida. Sin causa identificada, o con un trastorno de la coagulación confirmado, la decisión se pesa entre el riesgo de recurrencia y el de sangrado.
Lo importante es que exista un responsable claro de esa decisión, y que usted sepa quién es. Un paciente anticoagulado sin médico de referencia es una situación frecuente y evitable.
Lo que suele quedar sin hacer
Hay tres huecos que se repiten en el seguimiento de estos pacientes, y conviene conocerlos para poder pedirlos.
La búsqueda de arritmia se abandona demasiado pronto. Un registro de 24 horas normal no descarta una fibrilación auricular intermitente. Cuando el evento fue cerebral y no se encontró otra causa, la búsqueda debería extenderse con registros más prolongados. Es la causa tratable que más veces se pierde.
El control de la presión pulmonar no se hace. Después de una embolia pulmonar, una parte de los pacientes queda con la presión del circuito pulmonar elevada. Se detecta con un estudio de imagen del corazón en el seguimiento, y ese control se omite con frecuencia porque el paciente se siente bien.
Nadie queda a cargo del anticoagulante. El paciente sale con la indicación pero sin una fecha de revisión ni un responsable definido, y la decisión de continuar o suspender se toma por inercia o no se toma nunca.
Los tres se resuelven pidiéndolos de forma explícita en la primera consulta después del alta.
Cuándo consultar antes del control
- Sangrado que no cede, sangre en la orina o en la materia fecal, moretones sin golpe
- Falta de aire, dolor en el pecho al respirar o tos con sangre
- Cualquier síntoma neurológico nuevo, aunque sea breve
- Hinchazón nueva en una pierna
- Golpe en la cabeza, aunque se sienta bien
- Antes de cualquier cirugía o procedimiento dental
Qué llevar a la cita
- El resumen de la hospitalización completo
- Los informes de todos los estudios hechos durante la internación
- El anticoagulante, en su caja, con la dosis
- Los controles de laboratorio, si le corresponden
- La lista de los demás medicamentos
- El detalle del contexto: viaje, cirugía, inmovilización, embarazo, hormonas, antecedentes
- familiares de trombosis
Cómo trabajamos en nuestro consultorio de Belén
En la fase aguda, la indicación es urgencias, sin excepción. Nuestro aporte está en la etapa siguiente, que es donde se previene el segundo evento.
Esa consulta se organiza para responder la pregunta del origen: estudio de imagen del corazón, registro prolongado del ritmo cuando corresponde, evaluación de la repercusión sobre el corazón derecho, y revisión del riesgo cardiovascular global con metas escritas.
Los dos cardiólogos del centro tienen formación en medicina interna, lo que permite manejar en una sola consulta la anticoagulación, la presión, el colesterol y las demás enfermedades que suelen acompañar a estos pacientes.
Si todavía está entendiendo qué le ocurrió y en qué se diferencia de una trombosis, eso está en embolia.
Preguntas frecuentes
¿A quién acudo si sospecho una embolia?
A urgencias, de inmediato, llamando a una ambulancia. No es un cuadro para consulta programada ni para esperar a ver si mejora. Falta de aire súbita, dolor al respirar, debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o una extremidad fría y sin pulso son motivos para llamar en el momento. Anote la hora exacta en que empezaron los síntomas.
¿Qué especialistas intervienen después de una embolia pulmonar?
Habitualmente medicina interna o neumología llevan el manejo de la anticoagulación y el control respiratorio, y cardiología evalúa la repercusión sobre el corazón derecho y busca una posible fuente cardíaca. Hematología se suma si hay que estudiar la coagulación. Lo importante es que uno de ellos quede formalmente a cargo del tratamiento anticoagulante.
¿Quién estudia el origen del coágulo después de un accidente cerebrovascular?
Neurología lleva el manejo del evento y sus secuelas, y cardiología estudia la posible fuente cardíaca con imagen del corazón y registro prolongado del ritmo. Esa búsqueda es especialmente importante cuando no se encontró otra causa, porque una fibrilación auricular intermitente no detectada es una de las razones más frecuentes y más tratables.
¿Cuánto tiempo hay que anticoagularse después de una embolia?
Depende de la causa. Con un desencadenante transitorio ya resuelto, unos meses. Con una causa cardíaca permanente, de forma indefinida. Sin causa identificada, la decisión se toma pesando el riesgo de recurrencia contra el de sangrado, y se revisa en el tiempo. Esa evaluación suele hacerse a los tres meses del episodio.
¿Qué pasa si no se encuentra la causa?
Ocurre en una parte de los casos, y no significa que el estudio haya fallado. Cuando no aparece una fuente, se extiende la búsqueda: registros del ritmo más prolongados, estudios de imagen adicionales y evaluación de la coagulación. Mientras tanto, la anticoagulación se mantiene y la decisión sobre su duración se revisa con la información que vaya apareciendo.
¿Qué debo llevar a la consulta de seguimiento?
El resumen completo de la hospitalización, los informes de todos los estudios que le hicieron, el anticoagulante en su caja con la dosis, los controles de laboratorio, la lista de los demás medicamentos y el detalle del contexto en que ocurrió el episodio, incluidos los antecedentes familiares de trombosis.
Fuentes
- Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular
- Sociedad Europea de Cardiología, guías de embolia pulmonar y de fibrilación auricular
- Colegio Médico Colombiano
Revisado por Dr. Daniel Jiménez, cardiólogo clínico e internista. Registro médico REEMPLAZAR-REGISTRO.
Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Ante una sospecha aguda llame a emergencias. Para el estudio del origen y el seguimiento, pida una cita.
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