Un soplo es un ruido que el médico escucha con el estetoscopio, producido por sangre que pasa con turbulencia. No es una enfermedad ni un diagnóstico: es un hallazgo. Buena parte de los soplos no tienen ninguna consecuencia, y otra parte es la primera señal de un problema en una válvula.
De dónde sale el ruido
En un corazón sano la sangre circula de forma laminar y silenciosa. Los ruidos normales que se escuchan son los del cierre de las válvulas, dos golpes secos por latido.
El soplo aparece cuando ese flujo se vuelve turbulento. Eso puede pasar por tres motivos: porque la sangre atraviesa una abertura más estrecha de lo normal, porque se devuelve por una válvula que no cierra bien, o porque circula demasiado rápido a través de estructuras sanas.
Ese tercer caso explica por qué hay soplos en personas sin ninguna enfermedad: durante el embarazo, con fiebre, con anemia, con hipertiroidismo o en niños delgados, la sangre circula más rápido y genera turbulencia sin que exista nada roto.
Qué escucha el médico y qué anota
La auscultación no es solo detectar el ruido. Lo que se registra es un conjunto de datos que orienta bastante antes de cualquier estudio.
En qué momento del latido aparece. Los soplos que ocurren cuando el corazón se contrae son mucho más frecuentes y en su mayoría benignos. Los que ocurren cuando el corazón se relaja son menos comunes y casi siempre corresponden a una válvula enferma.
Dónde se escucha mejor y hacia dónde se irradia. Cada válvula tiene su punto en el pecho, y algunos soplos se corren hacia el cuello o hacia la axila, lo que ayuda a identificar cuál está comprometida.
Qué tan intenso es. Se gradúa en una escala, y aunque la intensidad no siempre indica gravedad, un soplo fuerte casi nunca es inocente.
Cómo cambia con la respiración o con la posición. Algunas maniobras sencillas modifican ciertos soplos y no otros, lo que ayuda a distinguirlos.
Los soplos que no significan nada
Se llaman inocentes o funcionales. Son frecuentes en la infancia, donde se estima que una gran parte de los niños tiene uno en algún momento, y también aparecen en adolescentes delgados, en mujeres embarazadas y en cualquier persona con fiebre o anemia.
Sus rasgos son característicos: suaves, breves, se escuchan en un punto sin irradiarse, cambian con la posición, y sobre todo, la persona no tiene ningún síntoma ni ninguna alteración en el examen.
Estos soplos no necesitan tratamiento ni restricciones. Lo que sí necesitan, cuando hay duda, es una confirmación por imagen, porque la diferencia entre un soplo inocente y uno leve de válvula no siempre se resuelve con el oído.
Los soplos que sí importan
En adultos, la mayoría de los soplos con significado corresponden a válvulas que se estrecharon o que dejaron de cerrar bien.
Estenosis aórtica. La válvula de salida del corazón se estrecha, casi siempre por depósito de calcio con la edad. Es la enfermedad valvular más frecuente en personas mayores. Da un soplo áspero que se irradia al cuello y, cuando avanza, produce dolor en el pecho al esfuerzo, mareo o desmayo durante la actividad, y falta de aire.
Insuficiencia mitral. La válvula que separa la aurícula del ventrículo izquierdo no cierra por completo y la sangre se devuelve. Puede deberse a un prolapso, a un daño previo o a la dilatación del corazón. Cuando progresa, sobrecarga el pulmón y produce falta de aire.
Estenosis mitral. Menos frecuente hoy, casi siempre secuela de fiebre reumática en la infancia. Estrecha la válvula, dilata la aurícula izquierda y con frecuencia se acompaña de fibrilación auricular.
Insuficiencia aórtica. La válvula de salida no cierra y parte de la sangre vuelve al ventrículo, que se dilata con los años.
La fiebre reumática, un antecedente que hay que preguntar
En Colombia, como en buena parte de América Latina, la enfermedad valvular por fiebre reumática sigue apareciendo en la consulta. Se origina en amigdalitis por estreptococo mal tratadas durante la infancia, que años después dejan válvulas dañadas.
Por eso, ante un soplo en un adulto joven, la pregunta por infecciones de garganta repetidas en la niñez, dolores articulares o fiebre reumática diagnosticada no es un formalismo: cambia la probabilidad del diagnóstico.
Los síntomas que acompañan a un soplo con significado
El soplo por sí solo no molesta. Lo que hay que buscar es lo que lo rodea: falta de aire con esfuerzos que antes no costaban, cansancio nuevo, palpitaciones, hinchazón de tobillos, dolor en el pecho con la actividad, y muy especialmente el mareo o el desmayo durante el esfuerzo, que en una estenosis aórtica es una señal que obliga a estudiar sin demora.
Cuando una válvula lleva años sobrecargando el corazón, el resultado final es una insuficiencia cardíaca, y por eso el objetivo del seguimiento es intervenir antes de llegar ahí.
Cómo se estudia
El estudio que responde todas las preguntas es el ecocardiograma. Muestra cada válvula en movimiento, mide cuánto se abre y cuánta sangre se devuelve, calcula la presión que soporta el corazón y evalúa si las cámaras se dilataron o si el músculo se engrosó.
Con ese estudio, un soplo deja de ser un ruido y pasa a ser un diagnóstico con nombre y grado: válvula comprometida, mecanismo, severidad leve, moderada o severa, y repercusión sobre el corazón.
Esa clasificación es la que define todo lo demás. Un soplo por una válvula levemente afectada, sin repercusión, solo necesita controles. Uno severo con el corazón ya dilatado necesita una decisión.
Qué se hace según lo que se encuentre
Leve, sin síntomas. Control periódico con imagen, cuidado de la presión y del colesterol, y consulta si aparecen síntomas.
Moderado. Controles más frecuentes y vigilancia de la repercusión sobre el músculo.
Severo, con síntomas o con repercusión. Se evalúa el reemplazo o la reparación de la válvula. Ese procedimiento se realiza en instituciones de alta complejidad, por cirugía o por cateterismo según el caso y la edad. En Cardio Corazón hacemos el diagnóstico, el seguimiento y la derivación oportuna.
El momento de esa derivación importa mucho. Operar demasiado tarde, cuando el músculo ya perdió fuerza, empeora el resultado. Por eso los controles periódicos de un soplo conocido no son una formalidad.
Qué puede hacer usted por una válvula
No hay ejercicios ni alimentos que reparen una válvula, y conviene decirlo con claridad porque circula mucha información en sentido contrario. Lo que sí está en su mano es proteger al corazón que trabaja con esa válvula, y eso cambia el pronóstico.
Controlar la presión arterial reduce la carga sobre una válvula que ya está sobrecargada. Cuidar el colesterol enlentece el depósito de calcio en la válvula aórtica. Mantener actividad física adecuada, dentro de lo que su cardiólogo autorice, conserva la capacidad funcional. Y la higiene dental tiene un papel que sorprende: las bacterias de la boca pueden llegar al torrente sanguíneo y asentarse en una válvula dañada, así que el control odontológico periódico forma parte del cuidado cardiológico.
Lo más importante, sin embargo, es no perder el seguimiento. Muchas válvulas comprometidas llegan tarde a la cirugía no porque el paciente empeorara rápido, sino porque dejó de controlarse durante años sintiéndose bien.
Cuándo consultar
Pida cita si le detectaron un soplo y nunca se lo estudiaron, si tiene un soplo conocido y aparecen falta de aire, cansancio o palpitaciones, o si está embarazada y le escucharon uno.
Consulte sin demora si aparece dolor en el pecho o mareo durante el esfuerzo, o si se desmayó haciendo actividad física.
Para saber a qué especialista corresponde y cómo es el seguimiento, vea qué médico trata un soplo en el corazón.
Preguntas frecuentes
¿Tener un soplo significa que tengo una enfermedad del corazón?
No necesariamente. Un soplo es un ruido, no un diagnóstico. Muchos aparecen en corazones sanos por flujo rápido, fiebre, anemia o embarazo, y no tienen consecuencias. Otros corresponden a una válvula comprometida. La única forma de distinguirlos con certeza es viendo las válvulas en movimiento con un estudio de imagen.
¿Los soplos de la infancia desaparecen con los años?
La mayoría de los soplos infantiles son inocentes y se atenúan o desaparecen al crecer, cuando el tórax se desarrolla y el flujo se hace menos turbulento. Los que corresponden a una alteración estructural persisten. Si a usted le dijeron de niño que tenía un soplo y nunca lo estudiaron, conviene hacerlo una vez en la vida adulta.
¿Puede aparecer un soplo siendo adulto?
Sí, y es lo esperable en varias situaciones. Con la edad, la válvula aórtica acumula calcio y se vuelve más rígida, lo que genera un soplo que antes no existía. También aparecen soplos nuevos tras un infarto, con la dilatación del corazón, con anemia importante o con hipertiroidismo. Un soplo nuevo en un adulto siempre se estudia.
¿Puedo hacer ejercicio si me encontraron un soplo?
Depende de qué lo produzca. Con un soplo inocente no hay ninguna restricción. Con una válvula comprometida, el tipo y la intensidad del ejercicio se definen según la severidad, y en algunos casos, como una estenosis aórtica severa, se limitan los esfuerzos intensos. Por eso la recomendación se da después del estudio y no antes.
¿Todo soplo termina en cirugía?
No. La gran mayoría no requiere ninguna intervención, solo controles. La cirugía o el procedimiento por cateterismo se plantean cuando la válvula está severamente comprometida y produce síntomas, o cuando el corazón empieza a dilatarse o a perder fuerza aunque el paciente se sienta bien. Ese momento se define con el estudio de imagen, no con el ruido.
¿Cada cuánto hay que controlar un soplo?
Depende de la severidad. Un compromiso leve suele controlarse cada dos o tres años, uno moderado cada uno o dos años, y uno severo cada seis a doce meses o antes. Ese intervalo lo define su cardiólogo según el estudio. Y se adelanta siempre que aparezca un síntoma nuevo, sin esperar la fecha del control.
Fuentes
- Sociedad Colombiana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular
- Sociedad Europea de Cardiología, guías de enfermedad valvular cardíaca
- Organización Mundial de la Salud, enfermedad cardíaca reumática
Revisado por Dra. Virginia Ramos, cardióloga internista y especialista en ecocardiografía clínica. Registro médico REEMPLAZAR-REGISTRO.
Esta información es educativa y no reemplaza la consulta médica. Si le detectaron un soplo y nunca se lo estudiaron, agende una consulta en nuestro consultorio de Belén.
Última revisión:

